Dicen (la tele, colegas…)

  • Que, como es legal, no es muy perjudicial para la salud: ¡no es verdad! Perjudicial lo es. Piensa, si no, en las muertes, los heridos o minusválidos por accidentes de tráfico o en el alcoholismo, los problemas de hígado o de páncreas… Pero, como es legal, tanto las marcas como los gobiernos se llevan mucha pasta por las ventas de alcohol (por los impuestos) y, entre unos y otros, sobre todo las empresas, se ocupan de dar una buena imagen a su producto. Hay quien hace guerras legales (¡imagina si es perjudicial!).
  • Que si no bebes, no te lo pasas bien: a menudo quien bebe es quien se lo pasa peor, sobre todo el día siguiente, con resaca o con vergüenzas y arrepentimientos por el día anterior.
  • Que si no bebo, puedo conducir: es verdad, pero también puedes no beber alcohol y no conducir (porque no quieres contaminar, porque no te la quieres jugar yendo de fiesta sobre ruedas, porque estás harto o harta de las guerras por causa del petróleo, o porque tienes cosas más importantes en las que gastarte la pasta…).