Espiral de vídeos

¿Os ha pasado alguna vez que empiezas mirando un vídeo y casi sin darte cuenta acabas haciendo “vídeo, vídeo, vídeo, vídeo, vídeo…. ”? ¿A veces te conectas por un vídeo de 5 minutos y cuando te enteras ya te ha pasado la tarde entera? ¿Puede ser que algunos días hasta nos acabemos tragando un montón de vídeos que ni siquiera nos interesan?

 

En internet podemos encontrar miles de vídeos de temáticas muy diversas: Vídeos musicales; películas y series; demostraciones de videojuegos; anuncios; tutoriales de todo tipo; programas de televisión que ya no se emiten; cortometrajes; documentales; entrevistas; vídeos de “youtubers”; trailers; competiciones deportivas; etcétera. La lista que podemos encontrar en algunas webs de internet parece infinita. A veces nos podemos perder, buscando y rebuscando vídeos, otras veces nos lo ponen más fácil porque no nos perdemos demasiado…

 

¿Os habéis fijado que las plataformas de vídeo más importantes y conocidas en internet recomiendan vídeos? De hecho, no sólo nos recomiendan algunos, sino que si nos despistamos nos los reproducen automáticamente.

 

Pero, ¿cómo funcionan estas recomendaciones y reproducciones automáticas? ¿Y por qué algunos vídeos acumulan millones de visitas mientras otros pasan totalmente desapercibidos?

 

Pues bien, lo cierto es se sabe poco del tema. Los gigantes de internet han acumulado mucho poder y se muestran opacos sobre sus procesos. El periodista Àlex Gutiérrez hablaba de ello hace poco en fa poc en este artículo. En su texto, expone que ho hay algoritmos inocentes, refiriéndose a que estas grandes webs son empresas con enormes intereses económicos, que no dejan al azar todo lo que nos podría parecer casual, como la publicidad o las recomendaciones. De hecho, los gigantes de internet desarrollan circuitos que no solo muestran lo que en teoria queremos ver, sinó lo que estas empresas “piensan” que queremos ver o tenemos que ver. En el caso de la publicidad esto es bastante evidente. La publicidad está en todas partes, no solo en los anuncios. ¿Os habéis fijado que dentro de muchos vídeos también nos ponen publicidad sin avisar? ¿Creéis que nos afecta esta publicidad?

 

 

Pues si, como ya hemos comentado otras veces, las pantallas no son neutras y detrás de lo que a menudo consumimos hay intereses de empresas.

 

Si a veces se nos hace difícil salir de esta espiral de vídeos, quizá es interesante no solo investigar qué hay detrás de las pantallas y sus algoritmos, sino también usar algunas estrategias para gestionar el tiempo. Hacernos un horario de uso de las pantallas, ponernos alarmas o buscar actividades y entretenimiento fuera de ellas pueden ser algunas ideas.

 

Y vosotros, vosotras, ¿como lo hacéis para salir del espiral de vídeos?

 

 

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