Humor, memes, chistes… y bromas que no son broma

El humor a través de las pantallas puede tomar formas muy diversas (chistes, notas de voz, imágenes, comentarios, memes, textos, emojis, vídeos, dibujos, gifs …). A todas nos gusta reír, bromear y pasarlo bien. Cada uno, como ocurre con la personalidad, tiene un humor diferente. A menudo pero lo compartimos con amigos y amigas, aunque de un grupo a otro puede variar mucho. No siempre nos ponemos de acuerdo sobre qué es humor y qué no, o cuáles son sus límites. A menudo lo que ocurre es que lo que empieza siendo una broma o un chiste acaba tomando forma de malestar, mal rollo o incluso convirtiéndose en una situación de acoso; ¡y al principio no había para nada esta intención!

 

 

 

De todas las formas de humor gráfico que hay en internet los memes son ya un clásico. Para quien no lo sepa, los memes describen una idea, una expresión o una situación, combinando una imagen y texto. Las imágenes se replican con textos diferentes llegando a muchísimas personas, convirtiéndose en virales. Seguramente en un momento te han venido muchas imágenes en la cabeza. Pero los memes, no sólo se envían y se reenvían, a menudo también se crean a través de aplicaciones o en las mismas e-redes sociales y chats. Algunas personas los crean a partir de imágenes o fotografías de amigos, amigas compañeros/as de clase… para felicitar un cumpleaños de forma divertida, reírse de una anécdota del fin de semana o simplemente hacer una broma divertida.

 

A veces sin embargo, estas imágenes terminan llegando a mucha más gente de la que pensábamos y lo que empezó como una broma acaba generando malestares a varias personas que no querían que la imagen se difundiera. A veces puede ser que el contenido mismo genere un malestar, dejando de ser broma o humor y convirtiéndose en algo complejo, como una situación de acoso. Nos referimos por ejemplo y especialmente a mensajes o imágenes que quieren herir especialmente personas por cosas como su orientación sexual, su identidad de género, su origen o etnia, sus capacidades (que es LGBTIQfòbia, racismo, machismo, capacitismo.. .).

 

 

Cuando nos llega un meme con una fotografia de alguna persona o un mensaje de este estilo a través de grupos de WhatsApp o vemos que mucha gente lo comparte o lo sube en redes sociales como Instagram, ¿es posible que nos sintamos como simpes espectadores y espactadoras de lo que está pasando?

 

Pero ¿como personas espectadoras qué podemos hacer?

¡Pues activarnos! No nos quedemos quietos y quietas. Por esto es importante que…

  • No reenviemos, ni difundamos los mensajes o las imágenes. Si cada cual, por ejemplo, no reenvia el meme, ¿qué creéis que passarà?
  • No sigamos el juego de esas personas que están generando situaciones de acoso y malestares. ¿Y si les hacemos saber que no estamos de acuerdo?

 

Si nos activamos, podemos apoyar a las personas que están viviendo en primera persona esta situación. Por eso es importante que tengamos en cuenta a la otra, que nos preocupamos de cómo se siente y qué quiere hacer. No es de personas débiles vivir una situación así, nos puede pasar a cualquiera; así que está bien que se lo hagamos saber. Y es importante que todo esto lo hagamos cara a cara también, no sólo a través de las pantallas (los chats o las redes sociales).

 

 

Normalmente las relaciones con amigos/as, compañeros/as son positivas, compartimos tiempo y actividades que nos gustan, nos apoyamos ante momentos difíciles y vivimos juntas experiencias de todo tipo. A veces sin embargo, también vivimos conflictos o situaciones que nos hacen daño. Puede ser incluso que se complique todo tanto que no veamos cómo resolverlo. Que esto ocurra no es extraño, ni algo de lo que nos tengamos que esconder, y ¡seguro que acabamos encontrando estrategias para resolverlo!

 

Cuando se san agresiones de forma sistemática, cuando se repiten tratos degradantes… es necesario que lo detengamos.

 

El humor no tiene nada que ver con estas situaciones.

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