Porros y… ¿pillar la moto?

Muchas personas adolescentes utilizan la moto prácticamente cada día. Para ir al instituto, para quedar con los amigos y las amigas, para ir a hacer encargos, para ir a actividades extra-escolares, para salir de fiesta … Así que seguramente, vosotros ya tenéis muchas cosas claras sobre motos y alcohol; )

 

Y es que sobre alcohol y conducción se ha hablado en muchos espacios (habréis visto anuncios, podéis haber recibido charlas, etc.) y a través de campañas muy diversas, que buscan informar y también crear un impacto, como esta.

 

 

Por todo ello no nos extrañaría nada que la mayoría de vosotros ya conozcáis los riesgos de mezclar alcohol y conducción y no sólo con motos y coches… No nos olvidemos que coger la bicicleta habiendo bebido también tiene bastantes riesgos, e incluso el patinete. Y no nos extrañaría tampoco que os organicéis para reducir estos riesgos (desplazándoos utilizando transporte público, no consumiendo alcohol si hay que conducir, haciendo turnos rotativos de conducción de coches entre el grupo de amistades, etc.).

 

Pero ¿y si hablamos de porros? Y por ejemplo ¿de porros y motos? ¿Todo está tan claro?

 

Quizá no se han hecho tantas campañas sobre cannabis y conducción, pero eso no quiere decir que no tengamos que estar alerta.

 

 

De hecho con el consumo de cannabis, como con el de alcohol u otras sustancias, se desaconseja totalmente la conducción. Como ya hemos comentado en otras ocasiones, el cannabis altera la percepción del entorno, puede llegar a tener efectos alucinógenos, puede provocar somnolencia, aumenta el tiempo de reacción y por lo tanto disminuye la capacidad de respuesta.

 

Por todo ello si fumamos antes de conducir se multiplican de forma considerable los riesgos de sufrir accidentes y éstos aumentan si se suma el consumo de otras sustancias. Además, como ya sabéis también hay riesgo de ser sancionados/as si nos hacen un test en la carretera.

 

 

Así que aprovechamos que con el alcohol ya tenemos las cosas muy claras para detenernos a pensar un rato sobre los porros y para hacernos algunas preguntas como: “¿Siempre debo desplazarme en moto o puedo encontrar alternativas? ¿Puedo prever si fumaré porros o consumiré otras sustancias? Si hoy he decidido consumir ¿como volveré después en casa? Y con las amistades ¿cómo nos organizamos? ”

 

Y hablarlo con los amigos y las amigas, porque seguramente no serás la única persona a la que le preocupan estas cosas.

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