¿Qué pasa con la cachimba? (III)

Pero realmente, ¿qué es lo que gusta de la cachimba?

¿Es realmente el fumarla?

 

O es quizá el ritual, preparar la pipa y ver como funciona, como va circulando el humo, y consumirla con más gente, pasando de unas a otros?

 

Parece que con una cachimba podemos estar un buen rato con nuestras amistades, compartiendo alguna cosa, con un ritmo lento y pausado y haciendo un ritual que nos da curiosidad e interés.

 

¿Nos da ratos agradables?

 

 

Y realmente ¿esto solo lo podemos conseguir con este aparato? Porqué si lo que nos gusta es el todo y lo de fumar es lo de menos ¿habría muchísimas otras formas de hacerlo? La mayoría, ¿ahorrándonos el humo?

 

A nosotras se nos ocurren varias 🙂

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