¿Verdad o mentira? Alcohol I

Existen muchos mitos alrededor del alcohol, pero ¿que tienen de verdad? ¿Y que de falso?

 

A veces, no es fácil distinguir entre mitos y realidad. Sobretodo cuando son ideas que mucha gente repite y que además se dicen con mucha seguridad. «Te lo digo de verdad…», «¿No sabias que…?», «Te lo juro, a mi me pasó», «A mi me lo dijo mi prima mayor», «¡Esto lo sabe todo el mundo!»

 

Uno de los mitos más escuchados (y más dichos) cuando una persona tiene malestar por el consumo de alcohol es el de «Si vomitas se elimina el alcohol más rápido», «Si vomitas se te pasa» o «Vomita, vomita, que se te quitará el ciego».

 

¿VERDADEDO o FALSO?

 

 

Pues bien, la idea de que vomitar hace que se elimine el alcohol en la sangre más rápido es un mito. ¡Y ES FALSO!

Cuando una persona vomita sólo “saca” el alcohol que todavía no ha pasado a la sangre. Y el alcohol pasa a la sangre con bastante rapidez. Sea en el estómago desde donde se absorbe, a un ritmo más moderado si tenemos comida -o sea, si hemos cenado, o comido algo un rato antes- o desde el intestino grueso. Y una vez está en la sangre, sólo se puede eliminar metabolizándolo.

¿Por qué? Pues porque el hígado es el único órgano que metaboliza el alcohol, así de sencillo, y lo hace a una velocidad constante, aunque nos gustaría que fuera más rápido. Por lo tanto, para eliminarlo, hay que dejar pasar tiempo y que nuestro cuerpo trabaje.

 

 

Lo que puede ser cierto para algunas personas es el hecho que tengan menos malestar, se encuentren un poco mejor, después de vomitar.

 

Entonces, si estamos con una persona que se encuentra mal por el consumo de alcohol no la tenemos que forzar a vomitar. Será mejor que la acompañemos mientras pasa el tiempo, hasta que poco a poco su cuerpo vaya metabolizando el alcohol.

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