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Las primeras veces  
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De primeras veces hay muchas ...

El primer abrazo (¡Buf, qué caña!)
La primera cita (¡Qué canguelis!¿¿Qué me pongo??)
El primer morreo (¿¿Qué hago con la lengua??)
Los primeros toqueteos (¿Y.. este ascensor que siento por dentro?)
La primera arrambada (¿Qué es esto tan duro?¿??)
El primer...

Sexualidad es mucho más que hacer un polvo. Sexualidad son las caricias, la intimidad, los juegos, la afectivitad y, sobre todo, pasárselo bien. Como comprenderemos, no tiene nada a ver con el que pueda aparecer en una peli porno. Todos estos juegos, que iniciaremos cuando empezemos a salir con alguien, nos ayudarán a conocer nuestro cuerpo - este que apenas estamos estrenando- a comprender cómo funciona, a aprender a quererlo y a querer a otra persona.

 
No tener prisa
Los besos, los roces, las cogidas de mano, las autoexploraciones... forman parte de estos aprendizajes. Necesitaremos un tiempo para encontrarnos a gusto con el sexo y con nosotros mismos, a sentir y hacer sentir. Además, cada vez que se cambia de pareja, nos puede parecer como si tuviéramos que empezar de nuevo y nos pueden reaparecer miedos y bloqueos.
Relacionarse sexualmente no se tiene que hacer porque toca, sino porque nos viene a gusto (como masturbar-se). Debemos esperar lo que haga falta o tener paciencia, para sentirnos libres, seguras o seguros de lo que hacemos. No tenemos que tener ninguna prisa para tener la primera relación sexual con penetración (como si fuera obligatorio llegar). Podemos disfrutar muuuuuuucho tiempo de las caricias, los abrazos, los besos, de tocarnos con ropa o sólo una parte...
 
Me da cosa...

Es normal que, además de una fuerza que nos empuja, en estas primeras veces podamos sentir una sensación entre la vergüenza, la incertidumbre y la incomodidad. No nos da asco, pero nos da cosa:

  • ¡¡Una vez vi una piringa, y era la cosa más horrible del mundo!! ¿¿Y esto se coge con la mano? ¡¡¡Qué va!!!
    No pasa nada si nos hace cosa tocar el sexo de la pareja. Puede ser que todavía no estemos preparados o preparadas, que no tengamos la costumbre de verlo, o que no estemos con la persona adecuada. Tomémonos un tiempo...
  • Me gusta enrollarme con él... pero no me daría mucha cosa desnudarme ...
    Es normal tener vergüenza o sentir inseguridad de un cuerpo que tenemos la costumbre de esconder siempre bajo la ropa. Pero, ¿que no estamos a gusto en la playa? Poco a poco nos iremos acostumbrando.
  • Me encantan las caricias y los morreos, pero paso de ir más allá.¿ Me dirán calientabraguetas?
    Tener claro hasta donde se quiere llegar está muy bien. Si uno de los dos quiere ir más allá y no convence a su pareja, la tendrá que entender y darle su tiempo, pero ¡ nunca tratarla en tono despectivo!


Todas estas sensaciones no son más que incertidumbres e inseguridades ante un nuevo mundo, un nuevo lenguaje que estamos conociendo, pero que se aprende solo, a base de ir haciendo y de ir probando y cogiendo confianza.

 
Siguiendo estas normas, es más sencillo de lo que parece
1- Pasárselo bien (¡ los dos, claro!)
2- No hacer nunca nada que no nos apetezca.
3- No tener prisa para ir más allá; se puede adelantar más otro día (o noche) pero no se puede hacer marcha atrás si hemos ido demasiado rápido...
4- Y -como en todos los juegos-¡no hacer trampas! Es decir: respetar y tratar bien la otra persona.
5- La sprimeras veces, enrollarse con alguien con quien nos sintamos a gusto.
6- Hablar (con palabras o de otra forma) de lo que queremos y de lo que no.
7- Ir averiguado juntos y sin prisas, qué es lo que nos gusta.
8- No cortarnos a la hora de compartir las dudas con la pareja, con el hermano mayor, con la amiga de confi, o ir a algún centro donde nos informen de sexualidad...
9- Tener claro que, desengaños tendremos alguno, pero que forma parte de la historia; nos ayudarán a seguir adelante más curtidos.

 
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