Que las videoconsolas y los e-juegos y juegos en red nos quitan mucho tiempo, no es una novedad. Que cada vez se lleva con más orgullo esto de ser gamer, o friki, tampoco. Parece que ser una viciada o un viciado ahora es guai, y garantiza que tendremos una gran técnica o muchas habilidades en el mundo de las pantallas…

 

Pero cuando pensamos como llevamos nosotras el tema de los e-juegos, ¿nos hacemos las preguntes que tocan?

 

videoconsoles

 

Preguntémonos algunas cosas:

 

¿Necesitamos acabar las partidas o las podemos dejar a medias si tenemos que hacer otras cosas?

Cuando acabamos la partida ¿nos viene el pensamiento “solo una más”? ¿Y al final nos pasamos toda la tarde?

¿Jugar nos quita horas de sueño?

 

O mejor vayamos a una pregunta muy fácil: ¿Hemos calculado realmente el tiempo que perdemos?

 

Probemos de apuntar las horas que jugamos en una semana, hasta en un mes. Cuando lo tengamos apuntado, pensemos en esas cosas que no hacemos por falta de tiempo, o pereza (aprender a tocar un instrumento, apuntarnos a algún deporte, formar parte de una asociación o de una ONG…)y cuantas horas querríamos dedicarle. ¿Qué nos sale? ¿Quizá hay cosas que estamos dejando de hacer por los e-juegos?