Los chats

Chatear tiene cosas guapas

Es una distracción que nos permite estar en (semi) contacto con nuestra gente y:

  • Cuando tenemos algo que explicar y no podemos esperar, en el chat tendremos amigas o amigos al alcance para hacerlo.
  • A veces, quedar con todo el mundo al mismo tiempo es difícil, pero con el chat puede resultar spercómodo.
  • Quizás nos cuesta expresar sentimientos y través de una pantalla nos sea más fácil.
  • Si la ortografía no es nuestro fuerte, escribiendo en ese lenguaje ¡ni se nota!
  • Como no tenemos un cuerpo-yogur ni pechos dermo-estéticos, ni somos super-plus en todo, en el ciberespacio, nos podemos presentar como nos gustaría ser y crearnos una imagen virtual como nos dé la gana.
  • La familia nos dejará en paz porque no nos movemos de la habitación (“si no salimos de casa no tendremos malas compañías, ni haremos cosas peligrosas.”).
  • Allí no valen las normas ni las leyes de la gente adulta. Puede ser un espacio libre y nuestro, por donde nos movemos a nuestro rollo.
  • Si venimos de otro país o territorio, nos ayuda a mantener las relaciones de allí y mantener un vínculo con nuestra (otra) tierra.

Pero no nos engañemos

¿Somos conscientes de que realmente no estamos “hablando”?

O escribimos o hablamos, pero es diferente a como lo hacemos cara a cara.

¿Quizás nos acabamos creyendo que somos como nos mostramos en la pantalla?

Acabamos utilizando el chat para no currarnos nuestra personalidad de verdad (¿decirle a alguien que nos mola?, ¿le comento a una colega que me ha hecho cabrear?)

¿Sabemos que no decir las cosas directamente dificulta que nos aceptemos y nos acepten tal como somos?

Es fácil que se hagan una imagen nuestra que no corresponde a como somos de verdad (pueden pensar que somos muy lanzadas o lanzados, cuando la verdad es que decir las cosas directamente nos da mucha vergüenza o que estamos todo el día ligando, cuando en realidad dedicamos el tiempo a estudiar o a investigar cómo funciona GNU-Linux).

¿Nos pasa que cuando hacemos una exposición, un trabajo o un examen, por el uso excesivo de los chats cada vez tenemos menos capacidad de expresar ideas profundas y ricas?

Nos estamos acostumbrando a usar un lenguaje y unas ideas simples que poco tienen que ver con lo que pasa. La realidad es compleja y tiene muchos matices (ni es blanca ni negra). Algo parecido a lo que muestran las pelis de Jólibut: «el malo-nunca-tiene-sentimientos», «la guapa-siempre-es-idiota», «el-bueno-mata-1000 malos-para-salvar-a -un-bueno».

¿Tenemos claro que mientras nos imaginamos que estamos con todo el grupo, en la práctica estamos más solos que la una?

Están consiguiendo que pasemos cada vez más tiempo a solas y en aislamiento en la habitación (con los chats, la consola, la tele…).

¿Sabemos que los servidores de los chats registran todas nuestras conversaciones y que después se usa esta información?

Los chats –igual que una tarjeta de crédito, un móvil o las cámaras– también son herramientas para saber qué hacemos, qué decimos y qué pensamos.

Si chateamos

Pasar malos momentos, estar frustrados, o pasarlo mal también ayuda a aprender cosas importantes y a crecer (corazón y cerebro). Mostremos también esta parte; además de decir o escribir chorradas («Qazes?» «Wai») podemos emplearlo para comunicar cosas que nos preocupan:

  • «Mi hermano ha venido bebido y muy agresivo; ha liado una para flipar».
  • «Yo pensaba que aquí todo sería más fácil que en Ecuador ¡pero qué va! Os añoro mucho. A mi padre no le veo, cuando llega de trabajar yo ya estoy durmiendo… «.

¡También podemos reír, llorar o decir lo que queremos con las personas delante, y no solo con la pantalla!
Procuremos no engañar a nadie -al menos si es un chat con personas agregadas- y mostrarnos tal como somos.
Si lo empleamos para decir aquello que no nos atrevemos de otra manera, que nos sirva para hacerlo después con la persona ¡en directo!
Lo virtual puede estar bien para un rato y sólo de vez en cuando, porque nuestro sitio de verdad es haciendo deporte, con colegas petando la charla en la calle…
Evitemos llenarnos de muchos accesorios: micro con auriculares, cam. Harán que nos pasamos más tiempo.
Podemos marcarnos un horario máximo y respetarlo.

 

Si no lo usamos

No estaremos dando pasta a empresas y negocios que viven de que nos pillemos a sus inventos.
Ayudaremos a mantener la diversidad –que haya gente joven que chateemos está tan bien como que haya gente que pasemos del tema– y rompemos con eso de que tenemos que hacer lo mismo por narices.
Puede que a veces nos sentimos desplazados/as y, cuando llegamos a clase, no nos enteremos de una movida que ha pasado por el chat:

  • Quien ha estado pillado tampoco ha disfrutado como nosotros de un entrenamiento de hockey, de un rato en el Casal de jóvenes, o de ir a un examen sin nervios porque lo llevamos controlado.
  • Tendremos más habilidades y práctica para hacer las cosas a la cara, sin tener que escondernos detrás de un ordenador o de un móvil.
  • Podremos ligar a la cara evitándonos morirnos de miedo como les pasa a quienes solo lo hacen en lo virtual.
  • Nadie se enterará de nuestras intimidades, ni nos tendrán controlados.

Ojo si…

Al conectarnos con personas desconocidas («Me lo ha presentado mi prima que agregó a la amiga de su vecino…») nos podemos encontrar con sorpresas desagradables. Ya sabemos que hay peña que se aprovecha de nuestra ingenuidad para fines no muy éticos:

  • Nunca tenemos que exponernos de formas sexuales con gente (o perfiles) que no conocemos nada (tampoco con quien, aunque lo conozcamos, no tengamos confianza 100%). Lo pueden grabar y llevarnos sorpresas bien chungas.
  • Nunca debemos dar datos personales (teléfono, dirección, dónde estamos…) ni nuestros, ni de nadie, si no tenemos la certeza de que sabemos quién hay al otro lado.
  • Tengamos en cuenta que en el otro lado puede haber alguna persona distinta de la que pensamos ¿quizás en el ordenador de mi amiga está chateando por ella otra persona?

Alguna gente nos estamos quedando pillados en los chats (¡puede ser una droga dura!):

  • Si nos cuesta mucho parar…
  • Si la pareja de mi madre me ha dicho que me paso demasiado tiempo…
  • Si el fin de semana nos podemos pasar todo un día conectados/as…
  • Si estamos dejando todas las otras cosas que hacíamos…
  • Si lo primero que hacemos al llegar a casa es encender el chat…
  • Si estamos siempre pendientes de él…
  • Si nos baja el rendimiento en la Secundaria…
  • Si nos quedamos atrapados/das hasta las tantas de la noche….

… descansemos un tiempo. Si no lo conseguimos por nuestra cuenta ¡pidamos ayuda!

En caso de que quedemos con alguien que no conocemos –a veces sale bien, a veces es un fracaso, a veces pasan cosas muy serias…—mejor ir en compañía por si las moscas.

Si decidimos ir solas o solos, le tenemos que decir a alguien –mejor si es una persona adulta porque puede tener más recursos en caso de problema– donde iremos y todos los datos que tengamos de la otra persona (por si las moscas).