A menudo, se suele decir que usamos los chats y las redes sociales para estar mejor comunicados o comunicadas, para conectarnos con amigos y amigas desde la distancia y que, incluso, así tenemos relaciones mejores y más intensas.

 

No obstante, pocas veces, paramos atención a las ralladas que podemos tener comparando nuestra vida y nuestro aspecto con las maravillosas imágenes que el resto de gente publica. Nadie nos explica que los chats hacen la comunicación muy lenta y, a menudo, provocando malentendidos y interpretaciones erróneas de lo que la otra persona escribe. Incluso podemos llegar a tener paranoias intentando descifrar la intencionalidad de los comentarios a nuestras fotografíes o perfiles o, aún más, llegar a imaginar que nuestras amistades han creado grupos virtuales excluyéndonos!

 

Cuando estamos solos o soles detrás de una pantalla, la fantasía gana terreno a la realidad y nos hacemos películas o suposiciones que en el cara a cara nunca nos habíamos hecho!!

 

¿Os habías dado cuenta de eso?