Los videojuegos nos gustan porque nos sirven para divertirnos, para desconectar y para pasar un buen rato. A veces compartimos la afición con amigos, amigas y colegas y nos estimula a aprender nuevos trucos y mejorar habilidades.

Pero a menudo, acabamos jugando a solas en nuestro cuarto. Y a veces le dedicamos mucho más rato del que nos habíamos propuesto y se nos come el tiempo que teníamos pensado para hacer otras cosas.

Pero lo peor es cuando nos cambia el humor… si vemos mucho la televisión a veces nos quedamos apalancadas y apáticas… pero si jugamos mucho a videojuegos a veces nos enfadamos: si perdemos, si no me salen las jugadas que quería, si tenemos que dejar una partida a medias, si nos interrumpen…

Y a veces pagamos este mal humor con las personas que tenemos cerca: nuestros padres, madres, tutores, nuestros hermanos…

Si empiezo a jugar para divertirme y acabo enfadándome, ¿alguna cosa no funciona, no?

Mirad aquí algunas cosas a tener en cuenta:

https://www.elpep.info/pantalles/consoles-i-jocs-dordinador/