Una de las leyendas urbanas más repetidas de los porros es que, al «estimular» el cerebro, permiten concentrarse, ser más creativo o creativa, tener mejores ideas…
Es difícil concretar cómo afectan los porros (¡recuerda que los colegas fumen y les entre bien, no significa que a nosotros también nos pase lo mismo!) en términos de creatividad, ya que cada persona es un mundo, pero sí que hay algunos efectos que conocemos a ciencia cierta y cosas que sabemos: la percepción se altera. Y hay algunas funciones que se ven afectadas sí o sí: los porros afectan a la atención, la concentración y la memoria.
Podríamos decir que, por norma general, si fumo porros me despisto más fácilmente, me concentro menos y la memoria me funciona peor.
Por poner un ejemplo, si tengo que estudiar, mejor que me encante, porqué para retener el mismo quizá me lo tendré que leer dos o tres veces más! ¡Y en clase retendré mucho menos, si es que retengo algo!
Lo que decimos cuando hablamos de estudiar o ir a clase, también debemos tenerlo en cuenta cuando nos tenemos que concentrar para hacer alguna actividad, trabajar o conducir, ¡aunque sea pillar el skate!
