Quizás has escuchado que las drogas se “adulteran”. Que pueden llevar cualquier cosa. Que las “cortan”. Que no sabemos qué pueden “llevar”. ¿Te suenan estos comentarios?

 

Pero ¿qué significa esto en el caso de los porros? Vayamos por partes.

 

Primero, decir que la palabra adulterar significa “alterar” o “hacer perder la pureza”; en el caso de las drogas normalmente significa añadir otras sustancias que tienen “efectos” (que son farmacologicamente activos) a una sustancia principal, y se hace por diferentes motivos: simular o potenciar algunos efectos, ocultar que hay poco principio activo…

 

En este sentido, el cannabis parece un poco diferente a otras “drogas”, por su “presentación” y porque parece que, al derivarse de una planta, esto del “corte” no sea posible. Pero entonces los porros ¿se adulteran o no?

 

Hoy hablamos del hachís:

 

El hachís es, básicamente, la resina de la planta de cannabis; esta resina se trabaja y se presenta de diferentes formas y en diferentes colores (variando del amarillo, al marrón, al negro). Cuanto más se trabaja, más se filtra o de menos calidad es el cannabis de origen, menos puro es el hachís. Aún así, definir la “pureza” según estos indicadores externos no siempre es fácil. Por ejemplo, al hachís se le puede añadir colorante (como la henna) para que parezca de una calidad concreta.

 

haixix

 

Pero lo más habitual es oír que le han añadido goma, plástico, restos de neumático, aceite de motor… y esto no es cierto. Bien, pueden haber excepciones, pero no es habitual.

 

Lo que es habitual es que se adultere con resina de otras plantas, restos de la misma planta (tronco, raíces, hojas) y tierra. En este sentido estos adulterantes “habituales” no tienen otros principios “activos” (del modo que pasa con otras drogas) y podemos pensar que son, más bien, añadidos para sacarle más rendimiento económico. Otros como aceites o gomas, mucho menos comunes, se pueden añadir en etapas finales al producto antes de venderlo a la persona consumidora para “embellecerlo”. hacerlo más atractivo o disimular la baja calidad. O “contaminantes” que se añadirían para disimular el olor, que no podemos olvidar que suele ser un producto del mercado negro.

 

Así que, una vez extraída la resina del cannabis, ¿el hachís se adultera? Pues si, y bastante. ¿Con sustancias activas como en otras drogas? Pues no exactamente.

Pero otro tema es, antes de extraer la resina, ¿la planta de cannabis está “adulterada”? ¿Y qué pasa con la marihuana? ¡Pues hablaremos de ello en otro post!