En los últimos días habréis visto en las noticias, en las redes sociales o habréis oído hablar entre vuestras amistades, que en diferentes puntos de Cataluña (y también en otros lugares) y en el contexto de fiesta (u ocio nocturno) se han denunciado agresiones consistentes en un pinchazo.

Se trata de situaciones en las que hay personas que manifiestan haber notado pinchazos y posteriormente algunos síntomas (principalmente mareos) de lo que podría ser una inyección de alguna sustancia química.

Estos casos, de los que la prensa se ha ido haciendo eco en las últimas semanas, son reales. Aunque por suerte en un número muy bajo. Además, en ninguno de estos casos la agresión se ha seguido con otras situaciones o delitos como robos o agresiones sexuales. Es decir, parece que no se ha agredido a estas personas con otro fin que la propia agresión en sí misma.

Aunque en un primer momento la idea que se extendió es que se trataba de agresiones para facilitar posteriormente una agresión sexual, los datos hasta ahora parecen indicar que no se trata de esta situación. Sin embargo, cabe señalar que las víctimas son mujeres en espacios de fiesta, y esto no es casualidad, se trata de violencias machistas.

Se cree que el objetivo de estas agresiones es que las chicas se sientan inseguras en el espacio público mientras hacen ocio (aunque alguien diga que puede ser cualquier idiota que está imitando lo que ha visto en las noticias para hacer una “broma”, el resultado es el mismo). Y que se genere, con los rumores y la sensación de inseguridad que generan, una situación o clima de terror sexual para ellas; es decir, que la información que se está transmitiendo genere miedo y acabe por restringir los movimientos y la libertad de estas chicas. Que decidan (quizás no muy libremente) no hacer cosas por miedo a sufrir estas agresiones. De salir de fiesta, de pasárselo bien de forma despreocupada, de estar tranquilas en cualquier contexto.

Así que queremos aprovechar para recordar algunas cosas. La primera es que, si hablamos de violencias sexuales, el alcohol es la droga que más se utiliza para agredir sexualmente a una chica. Cuando alguien utiliza una sustancia para crear una situación donde se reducirá o anulará la voluntad de una persona, se le llama sumisión química. Lo que más a menudo nos vendrá a la cabeza es la burundanga y otras substancias usadas expresamente para someter a alguien; por suerte, estos casos son minoritarios y, aunque ocurren, pasan poco. Lo habitual es que alguien «aproveche la oportunidad» de que alguien ya ha tomado alguna droga de forma voluntaria, por ejemplo y como decíamos, que haya bebido alcohol. Por tanto, estemos alerta también cuando vemos este tipo de comportamientos, ese “aprovecharse de alguien”, hacer que beban más cuando claramente ya han bebido lo suficiente, insistir para invitar a otras drogas, etc.

Y después, qué debemos hacer en caso de que nos encontremos en una situación en la que se puede haber dado pinchazo. De fiesta, estemos alerta de algunas cosas:

  • Si ves alguna conducta extraña que te haga sospechar que alguien está preparando o usando estas vías avisa a las personas responsables del local donde esté o dirígete al punto lila y explícales la situación.
  • Si ves a alguna persona que no se encuentra bien, avisa al responsable del local o espacio lila. En casos de emergencia, llama al 112.
  • No la dejes sola. No podemos despreocuparnos. Nos necesitamos todos y todas.
  • Si tus colegas utilizan las drogas (y el alcohol lo es) para conseguir acercarse a chica, no es un juego, es violencia, y es un delito grave. Enfrenta a tu colega. Tu silencio te hace cómplice de la situación.
  • Si algún amigo manifiesta la intención de hacerlo, explícale las consecuencias, para él, para todos y, sobre todo, para las chicas. Sé contundente: es una actuación que tú rechazas.

Si crees que has recibido un pinchazo:

  • Haz caso de tus sensaciones. Si notas cualquier sensación extraña, o si no te encuentras bien, pide apoyo a las amistades o espacios habilitados.
  • Evita ir a casa directamente y ve a un centro sanitario acompañada. Allí te tienen que realizar las pruebas. Es importante que vayas lo antes posible.
  • En caso de emergencia sanitaria o policial llama al 112.
  • Para más información en situaciones de violencia machista llama al 900900120.