Siguiendo la serie sobre mitos alrededor del alcohol (podéis consultar las publicaciones anteriores 1, 2 y 3), hoy queremos hablar sobre un mito muy extendido. Este mito gira alrededor de la idea de poder beber sin emborracharse. Y es que hay quien dice que si tomas una cucharada de aceite de oliva antes de tomar alcohol no te emborrachas. Vamos a ver si es verdad o mentira.
Pues es FALSO. Tomarse una cucharada de aceite no evitará que nadie se emborrache, ni que tenga resaca al día siguiente (que es otra versión del mismo mito).

Quien defiende este mito dice que el aceite crea una película de grasa en las paredes del estómago evitando que se absorba el alcohol y por tanto que te emborraches. Habría que aclarar que, evidentemente, cuantas más cosas haya en el estómago (tanto de comida como de bebida) más poco a poco llega el alcohol a la sangre, y por lo tanto no te emborrachas tan rápido, ni la borrachera es tan fuerte. Por lo tanto en una muy pequeña parte, tomarse una cucharada de aceite puede hacer que te emborraches más despacio o no tan fuerte, pero no evitará la borrachera, ni evidentemente, la resaca.
De hecho, si lo que se quiere es evitar emborracharse, el único método que funciona es no beber alcohol. El resto de fórmulas milagrosas que se escuchan o nos cuentan no son más que mitos o medias verdades.