Que hay quien vive pendiente del móvil las 24 horas del día, lo tenemos clarísimo, ¿verdad? Y a pesar de que lo parezca, no es una exageración.

Hay quien a la mínima que se aburre ya tiene el móvil en la mano; que en cualquier plan que hace contempla un rato de móvil -para hacer unas fotos por ejemplo-, quien lo primero que hace al salir de clase es mirar el teléfono móvil a ver si hay alguna notificación especial – o que incluso durante el recreo se esconde en el baño para mirarlo-; o quien incluso justo antes de ponerse a dormir lo último que hace es echar un ojo al móvil y justo cuando se despierta es lo primero que consulta.

Tener el móvil en la habitación (durante la noche) no es una de las mejores ideas que podemos tener especialmente si queremos dormir y descansar bien. ¿Y por qué?

Alguna vez se responde a esta pregunta diciendo algo así cómo “que las ondas electromagnéticas afectan a nuestro descanso”. Sobre este hecho, lo cierto es que no hay todavía evidencia científica que relacione directamente las ondas que emiten los móviles con la calidad del sueño.

Lo que sí sabemos a ciencia cierta es que la luz que emite el móvil (y la tableta) altera el ciclo natural del sueño, y provoca no dormir igual de bien, ya que nuestro cerebro se cree que aún es de dia. De hecho, si eres de los que mira el móvil hasta justo el momento antes de cerrar los ojos para dormir (quizás algún día incluso te hayas dado cuenta de que te has dormido cuando el móvil te ha caído de las manos directamente a la cara) también te afecta. Incluso en estos casos en los que te duermes mirando el móvil no se duerme igual de bien, y es que nuestro cerebro se queda alerta y no descansa como debería hacerlo.

Si además dejamos el móvil junto a la cama y no lo tenemos silenciado, ¿cualquier notificación puede provocar que volvamos a coger el móvil una vez nos habíamos puesto a dormir? A veces acabamos yendo a dormir más tarde de lo que teníamos previsto y consecuentemente durmiendo menos horas. Y si eres de los que pone el móvil en silencio, quizás llegue una notificación, se enciende la pantalla y ya hemos picado.  ¡Otra vez con el móvil en la mano!

Así pues, ¿cómo podemos hacerlo mejor?

Por un lado, duermas con el móvil en la habitación o no, una buena idea es intentar no mirar el móvil un par de horas antes de ponernos a dormir, o al menos intentarlo una hora antes. Puedes aprovechar para leer, para hablar con la familia, para hacer un puzzle, jugar a algún juego de mesa, hacer una sesión de estiramientos, meditación, ejercicios de relajación…

Y si eres de las personas que duerme con tu móvil en la habitación algunas alternativas para que no moleste son:

  • Apagar el móvil
  • Ponlo en modo avión o en modo “no molestar”
  • Configura el móvil para que no te lleguen las notificaciones
  • Pon el móvil en silencio y de cara a la mesa