Para este artículo queremos recuperar una de las preguntas que más se repite entre personas que beben alcohol: ¿Puede ser que el alcohol provoque vacíos de memoria? ¿Por qué hay gente que, al día siguiente de haber bebido alcohol, dice no recordar nada del que ha pasado? ¿Por qué el alcohol provoca “lagunas”?
Es una pregunta tan “clásica” que hay películas que basan todo su desarrollo en recordar que ha pasado a sus protagonistas durante una noche de borrachera. Incluso hay determinadas bebidas alcohólicas que tienen la fama de provocar estas lagunas. Pero no es tan fácil encontrar alguien que dé una respuesta en la pregunta.
Spoiler: Tiene que ver con la interrupción de funciones del cerebro, cosa que no es muy buena noticia.
Para empezar…
Pero antes de entrar en detalle, a pesar de que es una información básica que puede ser que ya domines, no está de más recordar que el alcohol es una sustancia depresora. Es decir, si nos fijamos en los efectos que tiene sobre el organismo, sabemos que es una sustancia que “duerme” el sistema nervioso, o que hace que vaya más despacio. Por eso, cuando una persona va borracha, hay algunas acciones dominadas por el sistema nervioso que van más despacio, o cuestan mucho de poder hacer: andar y mantener el equilibrio, coordinar los movimientos de las manos…

Y esto, ¿qué tiene que ver con las “lagunas” en la memoria?
Bien, cuando una persona está borracha, lo que le pasa es que tiene una concentración de alcohol en la sangre que la afecta negativamente. ¿Cuál es la cantidad exacta de alcohol? No lo podemos determinar, porque dependiendo de la persona y también del contexto en que se encuentre, esta sensación puede aparecer antes o después, con más o menos intensidad.
Lo que sí que podemos decir es que cuando esta concentración de alcohol en la sangre es superior a aproximadamente los 16 gramos de alcohol por cada 100 ml de sangre, hay un “mal funcionamiento” de los procesos que tienen que ver con la memoria. La parte del cerebro que transforma lo que vivimos en recuerdos duraderos, interrumpe sus funciones. Es decir, los recuerdos que se generan no consiguen pasar de la memoria a corto plazo a la memoria a largo plazo. Y, por lo tanto, nuestro cerebro no las almacena y nos puede parecer como si nunca hubiera pasado. O puede pasar que el recuerdo sea un poco borroso: es por lo mismo, porque como no hay esta comunicación entre las dos memorias, pues no se traspasa toda la información.
Pero atención, las “lagunas” no solo se explican por una elevada concentración de alcohol, sino también porque el aumento de esta ha estado muy rápido. Es decir, tanto tiene que ver con la cantidad de alcohol que se ha consumido como con la velocidad a la que se ha hecho.

Algunas ideas
Por lo tanto, para quien quiera recordar lo que se ha vivido, la mejor manera de reducir las posibilidades de tener una laguna en la memoria provocada por el alcohol:
- No beber alcohol
- No beber demasiada cantidad o más cantidad de lo que se quiere (es decir, que el propio consumo no te despiste para consumir más)
- Beber a un ritmo tranquilo, y no querer beberse todo el alcohol rápidamente
Entendemos que la gente quiere evitar estas lagunas, pero quizás hay quienes no se lo platean demasiado porque les encuentra utilidad: a veces puede haber personas que aprovechen estas “lagunas” para decir que no recuerdan algo y así no asumir la responsabilidad de sus actos, porque la liaron, porque se avergüenzan, porque así no tienen que pensar… Quizás si tienes amiguis que usan como excusa el clásico “no me acuerdo de nada”, está bien poder hablar del tema.