Hay muchas maneras de decir que no: de ninguna forma, ni de lejos, por nada del mundo, en absoluto, ni por todo el dinero del mundo, ni ganas, a ningún precio, ni que me maten, ni de milagro, ni lo pienses, ni mucho menos… ¡Y estas solo son las más directas, que las hay de más y menos sutiles!

Parecería fácil, con este repertorio. Pero a veces no es tan simple como decir N-O, o encontrar una de estas fórmulas. Hay veces que quedamos con colegas, o con otras personas conocidas a pesar de que no sean de nuestro grupo, y pasamos la tarde, o salimos de fiesta. En estos momentos, lejos de la gente adulta, se pueden dar situaciones en que te ofrezcan algún tipo de sustancia: quizás te acercan un vaso o una botella diciendo “¡pruébalo, está bueno!”, o te acercan un cigarrillo de tabaco y te dicen que “todo se tiene que probar en la vida”, o te pasan un vaper superestético y con lucecitas y te dicen “haz una calada, ¡ya verás cuánto humo!”, o te rulan un porro y alguien suelta un “fuma, nos haremos unas risas”.

Si en estos momentos, sabes qué quieres contestar, pero te sientes entre la espada y la pared y no te sale como decirlo, hoy te proponemos 9 maneras para decir que no, para que tengas ideas y puedas practicarlas.

1.    La educada

Seguramente, una de las que sale automáticamente, pero no por eso la dejaremos de enumerar. Tan fácil a veces, y tan difícil otras ocasiones como decir un “no, gracias”. Está bien ser educada, esquivas un conflicto, evitando que la otra se tome tu rechazo como un ataque. Y puede ser un “no, gracias” sin más, no siempre hay que justificarse, con un único no tendría que servir. Pero como a veces hay a quién le cuesta entenderlo e insiste, si continúas leyendo tienes 8 propuestas más.

2.    La básica

¿Qué pasa? ¿Siempre apetece tomar algo? Y no hace falta que hablemos exclusivamente de drogas, muchas veces nos pueden no apetecer algunas cosas, por lo tanto, otra manera de rechazar un ofrecimiento es un “no, no quiero”.

Pero es cierto, a veces todavía no es suficiente, y te quieren convencer, así que las 7 propuestas siguientes, a pesar de que puedan ser excusas basadas en tu realidad o no, siempre las puedes usar si crees que te funcionarán.

3.    La del compromiso

La vida la tenemos llena de compromisos, entre semana probablemente tenemos que ir al instituto cada día, y quizás por las tardes hacemos alguna actividad con cierta regularidad o tenemos algún trabajo de pocas horas que nos sirve para pagarnos los extras. Y los fines de semana, a pesar de no tener classe, puede ser que tengamos otros compromisos. Así que otra manera de decir que no, podría ser algo similar a “no, que mañana tengo partido y quiero estar en condiciones” o “no, que mañana tengo una comida familiar y no puedo ir con resaca”.

Si al día siguiente tiene un compromiso deportivo, consumir no será una gran idea

4.    La médica

Me estoy tomando un medicamento y he leído en el prospecto que no puedo tomar [insertar sustancia que te están ofreciendo]”. Ya hemos escrito otros artículos en ElPep (como este sobre el ibuprofeno, este sobre psicofármacos o este sobre los resfriados) donde tratamos qué pasa con la interacción entre medicamentos y algunas drogas, y mezclar a menudo es una mala idea. Por lo tanto, es una buena manera de declinar un ofrecimiento para consumir aquello que te esten dando.

5.    La de la experiencia

Una manera de desactivar aquellas personas que insisten e insisten a decir que tienes que probar aquello que están haciendo, es soltando uno “Ya sé de qué va, lo he probado y no me gusta”. O “no se me puso bueno, no es mi historia”. Si quieren que consumas una cosa para descubrirte no-sé-qué, y le dices que ya lo has hecho, y que no te gustó y no quieres repetir, no hay que insistir más. Ya le dejamos claro que no te gusta y que de aquí no te moverás, así que a insistir, a otro lado.

6.    La de conducir

Sí, sí, has leído bien, la de conducir. Cuando pensamos en conducir, a menudo solo pensamos en vehículos como el coche o la moto. Y quizás no tienes edad para llevarlos todavía. Pero el patinete y la bicicleta también se consideran vehículos. De hecho, hace unos meses ya hicimos un artículo sobre el tema: “Alcohol, patinetes y bicicletas”. Por lo tanto, siempre puedes decir “tengo que conducir, así que hoy 0 consumos”.

Ir andando es la mejor idea si vas en patinete y has consumido cualquier sustancia

7.    La de la conversación incómoda

Sí, a veces puede funcionar hablar de otras personas para decir que no. “Si se enteran en casa, me obligarán a tener una conversación incómoda”. Por mucho que intentes disimular, o que tú te creas que no se nota, muy a menudo los otros pueden saber que has estado bebiendo o fumando. El olor del aliento y la ropa, los ojos o la manera de hablar te delatan, aunque a ti te parezca que estás tan normal. Por lo tanto, es probable que esta conversación incómoda se pueda dar en casa, usarla para decir que no, también es aprovecharlo a favor tuyo.

8.    La del taller en el insti

Si hace poco, o no tan poco, o es igual, quizás ni lo saben las otras personas con quienes estás, que han venido a impartir una charla o taller sobre drogas en el instituto, podemos decir que “con la información que nos dieron el otro día, prefiero no beber/fumar”. Realmente, a veces pueden estar bien las charlas y talleres que vienen a hacer a clase, y te pueden dar información valiosa que te haga tomar esta decisión u otras similares.

9.    La de las fotos

Vivimos en la era de la imagen: fotos y videos que se convierten en stories, directos, reels… Siempre lo puedes utilizar a favor tuyo. Si por ejemplo te ofrecen fumar un porro, lo puedes rechazar diciendo que “se me ponen los ojos rojos y se nota mucho en las fotos que cuelga la peña y no me gusta lo más mínimo, así que prefiero no fumar”.

Y tú, ¿tienes alguna manera más de decir que no?