¿En vuestro grupo hay ese amigo o amiga que no fuma en su día a día, pero fuma cuando sale y bebe un poco de alcohol? ¿O ese amigo o amiga que dice que no fuma, así que no compra tabaco, pero cada vez que queda con gente gorronea algún cigarrillo? ¿O el que insiste en que compréis vapers compartidos los días que tenéis planes?

Si es así, quizás les habéis oído alguna vez decir frases como: “Solo fumo los sábados, ¡es como no fumar!”, “Solo fumo de vez en cuando, nunca he comprado, ¡no me hace falta!”, “Solo fumo cuando fumo porros, ¡no es lo mismo!” o “Yo fumo porque estoy con vosotros, cuando no, ni lo pienso”.

Se consideran fumadores y fumadoras sociales aquellas personas que “solo” consumen tabaco en situaciones de ocio o lúdicas, o cuando están con otras personas que también fuman. No se trata exactamente de un nombre científico ni de un grupo de personas con características únicas.

Hay quien “solo” fuma socialmente porque sabe que fumar tiene riesgos y no quiere “fumar de verdad”, así que se dice que un cigarrillo con amistades es solo una manera de compartir cosas o de relajarse en un momento puntual. O quien mantiene la guardia alta el resto de los días, pero cuando sale de fiesta la baja y fuma sin ponerse límites. Quien realmente solo lo hace por “contagio”, mientras otros lo hacen. En muchos de estos casos, el “fumar socialmente” es una relación temporal con el tabaco, convirtiéndose en la puerta de entrada al hecho de fumar, un poco más cada vez, algún día más cada vez, y al final a diario.

Otro de los principales riesgos es que estas personas no suelen considerarse fumadoras. Es decir, creen que no son fumadoras y que, de vez en cuando, hacen una excepción fumando “un poco”. Así, no creen que se esté perjudicando su salud.

Si bien fumar socialmente (entendiendo que se fuma “menos tabaco”) tiene menor impacto en la salud que en una persona fumadora habitual, eso no significa que no tenga impacto. Según estudios e investigaciones, el impacto en la salud es claro y está muy por encima del de quien no fuma.

¡Cuidado con los autoengaños! Si solo fumo cuando estoy con gente, igualmente fumo. Si ese cigarrillo no me hace falta, ¡mejor no fumarlo!