Con la llegada del verano, y del calor, se termina el instituto, la temporada deportiva y las obligaciones en general. ¡Por fin tenemos vacaciones! Y es en este momento cuando hay una mayor concentración de Fiestas, no solo la de nuestro pueblo o barrio, también la de pueblos y barrios vecinos. Y ya sabemos la relación que hace mucha gente entre fiesta y consumo de alcohol. Y con la llegada del calor, ¡es más importante que nunca hidratarse!
El alcohol y el calor
Ya hace unos meses, hablamos sobre el alcohol y frío, contestando a la pregunta ¿el alcohol sirve para calentarse? Pues ahora que estamos en pleno verano, es un buen momento de hablar sobre alcohol y calor, y contestar a la pregunta: ¿el alcohol sirve para hidratarse?
Cuando tenemos sed, lo que tenemos es necesidad de beber, y a menudo significa que tenemos sensación de sequedad en la boca y en la garganta. Con las olas de calor, es muy importante mantenerse hidratado. De hecho, el primer consejo de la nueva campaña del departamento de salud de la Generalitat de Catalunya «Este calor es mortal» precisamente es «Bebe agua a menudo, aunque no tengas sed».
¿Alcohol para hidratarse?
Pues bien, si para calmar la sed es necesario beber, y el alcohol etílico lo encontramos en estado líquido y, por tanto, se consume en bebidas, ¿es una buena idea consumir alcohol para hidratarse?
Como puedes imaginar, si hacemos esta pregunta en ElPep.info es porque le daremos algunas vueltas antes de dar una respuesta.

Copa de sangría en primera linea de playa. Beber alcohol no es una buena idea para hidratarse.
¿Por qué es importante mantenerse hidratada?
Nuestro cuerpo, en gran medida, aunque en diferentes proporciones dependiendo de cada persona, es agua. Por tanto, el agua es primordial para el buen funcionamiento de nuestro organismo. ¿Y qué ocurre durante el verano? Con el calor, normalmente perdemos más agua del cuerpo, principalmente mediante el sudor.
Si perdemos agua, nos deshidratamos. Y si estamos deshidratadas, a nuestro cuerpo le cuesta más mantener algunas de sus funciones vitales como mantener el cuerpo a una temperatura adecuada, regular la frecuencia cardíaca o la tensión arterial.
En conclusión, mantenerse en buena situación de hidratación es primordial para no sufrir un golpe de calor u otras afectaciones de salud.
El alcohol y la hidratación
Pues bien, contra toda intuición, las bebidas con contenido alcohólico, aunque son bebidas, no contribuyen a la hidratación. Cualquiera podría pensar que si es una bebida, y cuando tenemos sed lo que necesitamos es beber, tomar una bebida alcohólica puede ser un buen pensamiento, pues no.
Las bebidas alcohólicas no solo no contribuyen a la hidratación, sino que hacen justamente lo contrario, deshidratan. El alcohol es diurético, significa que hace que eliminemos líquido de nuestro cuerpo, especialmente orinando. De hecho, lo que provoca el alcohol es que elimines más agua de la que ingieres, por tanto, cada vez que sigas bebiendo alcohol la deshidratación será más pronunciada, y en consecuencia los riesgos más elevados.
De hecho, es muy fácil reconocer algunas de las pruebas que demuestran esto. A menudo, cuando la gente consume alcohol, va mucho más seguido en el baño. Y no es por el consumo de líquido, sino porque el alcohol inhibe la producción de la hormona responsable de que nuestros riñones absorban el agua y termina provocando que el agua ingerida se elimine con mayor frecuencia y cantidad que en una situación sin consumo de alcohol. O la famosa resaca del día siguiente al consumo de alcohol también es, en parte, resultado de la deshidratación que provoca el consumo de alcohol.
En conclusión
Aunque pueda llegar a ser una sensación refrescante, beber alcohol para combatir el calor y la deshidratación no es la mejor idea.
Para combatir el calor lo mejor es evitar el sol directo y, por tanto, estar a la sombra, intentar mantener una temperatura adecuada en el lugar donde nos encontramos, evitar el ejercicio físico en las horas centrales del día y mantenerse hidratado.
Y para mantener un buen nivel de hidratación, lo mejor que podemos hacer es beber agua con frecuencia, y no buscar hacerlo con una cerveza fresca, un combinado con hielo o un tinto de verano que los colegas nos han dicho que está de moda, pero que acabará provocando que estés más deshidratada, y, por tanto, tengas más sed.
Si tienes más sed y sigues bebiendo alcohol, alimentas una espiral de deshidratación – más sed – más alcohol – más deshidratación – más sed – más alcohol, que nos puede acarrear algunos riesgos importantes para la salud.
Si has decidido beber alcohol, beber agua entre copa y copa será una buena idea porque romperá la espiral de deshidratación y mayor consumo de alcohol, acabará con la sed y quizá modere el consumo de alcohol. Además, ayudará a que la resaca del día siguiente sea más suave sin necesidad de recurrir a ningún medicamento.
¡Y si lo que tienes es calor, que la primera opción para calmar la sed, sea beber agua!
