Para reflexionar sobre el tabaco no solo nos gusta poner palabras, sino también poner números. ¡Así que volvemos con los juegos de números sobre el tabaco! Puedes recordar anteriores artículos sobre el tema aquí y aquí.

Una de las cuestiones más controvertidas en torno al tabaco, es todo lo que tiene que ver con los “ingredientes”, es decir, qué contiene realmente un cigarrillo. Ya hemos hecho algunas publicaciones sobre algunos de estos componentes, como el caso del azúcar, del alquitrán, del amoníaco, de la menta o del óxido de magnesio.

Así que teniendo en cuenta que la cosa va de números, y de componentes, la pregunta que os hacemos parece sencillísima y de respuesta fácil, pero quizá no lo sea tanto:

¿Cuántos componentes tiene un solo cigarrillo de tabaco?

Pues, desgraciadamente, no podemos dar la respuesta.

Se trata de un dato que, hoy en día, todavía desconocemos. Y es que la industria del tabaco no nos facilita estos datos ni nos da ninguna pista ni respuesta. Nos podríamos preguntar: «¿Por qué no lo sabemos o no nos lo cuentan?», o “¿cómo puede ser un producto destinado al consumo humano, se pueda comprar y consumir sin que expliquen qué “ingredientes” lleva, o de qué está hecho?”.

¿Te imaginas que ocurriera lo mismo con los medicamentos, que no pudiéramos leer el prospecto y saber qué nos estamos tomando? ¿O con los alimentos, que no pudiéramos saber si estamos comiendo algo que puede hacernos una reacción alérgica o se nos puede poner mal? ¡Es que incluso la ropa, que está hecha para que la utilicemos las personas sobre la piel, nos indica los materiales con los que está hecha! Entonces, ¿por qué con el tabaco se permite que no se nos dé ninguna información?

Volviendo a los números, lo que sí podemos saber es cual es la cantidad de sustancias químicas que contiene el humo del tabaco: ¡4.000!

Smoke background, free public domain CC0 photo.

Pues sí, aunque parezca increíble, hay unos 4.000 elementos diferentes que se pueden detectar en el humo de un cigarrillo. Algunos bien famosos como la nicotina, el monóxido de carbono o el amoníaco, y otros que quizás ni te imaginas como el plomo, el arsénico o el uranio. Y aún podríamos enumerar otros 3.994 elementos más.

Y si seguimos con el juego de números, nos podríamos preguntar ¿cuántas de estas sustancias son cancerígenas?

Según el American Cancer Society, 70 de estas sustancias aumentan el riesgo de padecer cáncer, como es el caso del acetaldehído, el formaldehído y el benceno.

Aunque estos nombres son muy complicados, lo que sí sabemos es que todos estos números son suficientemente importantes para no jugársela con el tabaco. Y que aunque la industria tabacalera nos esconde todos estos números y esta información, hacernos preguntas y buscar fuentes que nos den datos o resuelvan dudas, cuestionarnos críticamente las cosas u organizarnos para exigir tener esta información, también puede ser una buena idea.

Y no hacerle el juego a la industria del tabaco, mejor aún